Las empresas andaluzas mejoran su situación económica e incrementan la inversión destinada a digitalización y sostenibilidad- Según el VI Informe sobre la financiación de pymes y autónomos de Andalucía 2024

Presentación del VI informe sobre financiación de Garántia
Las pymes y autónomos andaluces muestran claros signos de recuperación económico-financiera, tras los años pospandemia y en sintonía con la evolución de la economía regional y nacional. De hecho, las necesidades de financiación han descendido al 46,9% en el último ejercicio, frente al casi 60% del año 2023.
Y lo más relevante es que, aunque el circulante sigue siendo el primer destino (66,9%), el 24,3% de las empresas que solicitó financiación lo hizo para procesos de digitalización y sostenibilidad. Esto supone casi cuatro puntos porcentuales más que el año anterior, cuando representó un 20,8%. Destaca también el impulso a la economía circular, que ha pasado del 3 al 6% como destino de inversión, mientras que el autoconsumo y la eficiencia energética ha perdido algo de peso.
Así se desprende de los datos aportados por el VI Informe sobre financiación de pymes y autónomos, elaborado por la sociedad de avales Garántia en colaboración con Abay Analistas Económicos.
Una de las principales conclusiones de este VI Informe es la reducción generalizada de las necesidades de financiación en el tejido productivo andaluz, si bien hay que puntualizar que esta depende de su estructura. Entre las pymes con más de 10 empleados, el 78,1% si ha requerido financiación, frente al 34% de los trabajadores autónomos.
Las necesidades son también mayores entre las empresas exportadoras (65,1%) e innovadoras (65,4%), destacando el dinamismo de estos perfiles en la búsqueda de recursos de financiación.
Al respecto del tamaño del empresariado andaluz, el presidente de CEA y de Garántia, Javier González de Lara, ha insistido durante la presentación del estudio que sigue siendo “el gran hándicap” del tejido productivo. Puesto que, de las 528.600 empresas no agrarias de Andalucía, el 53% de ellas son autónomos unipersonales, una fórmula de autoempleo, y tan solo 22.500 empresas cuentan con más de 10 empleados. Aunque ha destacado que se observa un incremento del empleo en las pymes de tal manera que se está produciendo un trasvase, si bien a un ritmo que debería ser mayor, desde el segmento autónomo al de micropymes.
Los datos constatan, por tanto, que la situación ha mejorado con respecto a 2023. El saldo neto de empresas que aumentaron su facturación fue positivo (+11,3 puntos), mejorando sensiblemente respecto al año anterior (+2,4). Sin embargo, los beneficios aún no acompañan del todo: el porcentaje de empresas con caídas en sus resultados fue superior al de aquellas que los mejoraron.
La contención de costes financieros ha contribuido a este alivio económico. Se observa una disminución del endeudamiento empresarial (saldo neto del -4,4%) y una moderación en el incremento de los gastos financieros (+4,7 puntos frente al +16,3 del año anterior).
Gracias a estos indicadores, un 24,8% de las pymes andaluzas se encuentra en una situación de crecimiento y mejora financiera, más del doble que hace un año (17,4%), y solo un 2,8% se considera vulnerable, frente al 4,5% de 2023.
Más peso de la financiación productiva
Si bien como ya hemos señalado el circulante sigue concentrando el mayor porcentaje de financiación, esta ha descendido. Sin embargo, la inversión en equipo productivo se ha disparado hasta el 38,7% (desde el 28,4%), y las inversiones en innovación crecen del 2,4% al 4,2%.
También se refuerza la vinculación entre financiación y empleo. Unas 32.600 pymes estiman que, de lograr la financiación deseada, podrían crear 66.000 nuevos empleos en los próximos tres años.
En este contexto se ha consumado el descenso de la financiación bancaria. Solo el 34,3% de las pymes la requirió en 2024, frente al 46,4% en 2023. Es un retorno a los niveles previos a la pandemia y refleja tanto la contención de las necesidades globales como la búsqueda de nuevas fórmulas de financiación.
A pesar de ello, el 85,1% de las empresas que solicitó financiación bancaria logró obtenerla, un dato muy positivo. Sin embargo, también creció el porcentaje de denegaciones (8,6% frente a 6,7% en 2023).
En paralelo, la financiación no bancaria, como el crédito comercial y las subvenciones, gana peso y ya representa el 38,8% de las soluciones financieras, frente al 24,4% del año anterior. La autofinanciación también sigue siendo relevante, aunque desciende ligeramente.
Las condiciones de la financiación bancaria en 2024 han mejorado en algunos aspectos respecto a 2023. Se ha reducido la exigencia de garantías y avales (del 46,2% en 2023 al 39,9% en 2024), y el coste de la financiación con respecto a las expectativas del mismo (del 32,5% al 23,3%).
No obstante, se reduce el porcentaje de empresas que han obtenido el 100% de la cantidad solicitada (del 87,6% al 84,9%) y aumenta el de empresas que han obtenido plazos de devolución inferiores a los deseados (del 19,8% al 20,2%).
El papel de Garántia
Según los datos de este informe, la Sociedad de Garantía Recíproca Garántia es cada vez más conocida entre las pymes andaluzas. El 40,2% ha oído hablar de ella, una cifra que sube al 78,2% entre aquellas que necesitaron garantías en 2024.
Quienes conocen los servicios de las SGR los valoran positivamente: un 86,4% considera que mejoran el acceso a financiación, un 80,3% afirma que permiten acceder a mayores importes y un 70,8% destaca que ayudan a ampliar los plazos de devolución.
En 2024, Garántia SGR alcanzó resultados históricos en su actividad de apoyo financiero a pymes y autónomos con 262,74 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 12,7% respecto a 2023 (233,04 millones de euros). En cuanto al riesgo vivo ascendió a 897,22 millones de euros en avales en vigor, un aumento del 10,2% frente a los 813,89 millones del año anterior


