Castillo de Canena tendrá la mayor planta solar fotovoltaica flotante para autoconsumo de Andalucía
  • La innovadora instalación, de un Mw de potencia y 8.000 metros cuadrados de superficie, será construida por Intelec Ingeniería Energética

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Modelo a menor escala de la planta flotante que instalará Castillo de Canena

Castillo de Canena, empresa de referencia en la producción y comercialización de aceite de oliva virgen premium, va a instalar una planta solar fotovoltaica flotante para autoconsumo en la balsa de riego que posee en su sociedad agraria en la localidad jiennense de Úbeda.

Con una inversión aproximada de 850.000 euros, será la mayor planta de estas características en Andalucía, y para su ejecución ha confiado en Intelec Ingeniería Energética, sociedad que pertenece a Grupo Vialterra. Se trata de un aprovechamiento y una visión innovadora en cuanto a la producción y consumo de energía dentro del grupo aceitero.

Para Francisco Vañó, director general de Castillo de Canena, “esta actuación pone el acento en la sostenibilidad y la eficiencia energética, dos compromisos inexcusables de nuestra compañía, y responde asimismo a nuestro interés en la regeneración del territorio, el respeto al ecosistema y a la lucha para la descarbonización del planeta”.

Por su parte, el CEO de Intelec, Antonio Ruano, explica que el innovador proyecto consistirá en la instalación de 2.120 módulos fotovoltaicos Mono PERC de 470 Wp con una potencia total de un megavatio, lo que generará a Castillo de Canena un importante ahorro de costes, además de evitar la emisión de 829 toneladas de CO2 y otros gases de efecto invernadero en un plazo de 18 meses. También evitará que se tengan que arrancar unos 180 olivos, en caso de haber utilizado sistemas de instalación tradicionales sobre suelo.

El nuevo sistema fotovoltaico flotante, con una superficie de 8.000 metros cuadrados, complementa a otra planta solar independiente sobre suelo de 700 KW que ya entró en funcionamiento en febrero de 2021. Ambas instalaciones permitirán alcanzar prácticamente la autonomía energética y reducir de manera muy sensible la propia huella de carbono que Castillo de Canena lleva certificando a través de DNV desde 2011.

Como han subrayado desde la empresa, también se reducirá la huella hídrica, proceso que Castillo de Canena viene certificando, también por DNV, desde 2014, ya que la cobertura de una extensión muy importante del área de la balsa de riego reducirá de manera notable la evaporación del agua que contiene, estimándose el ahorro de aproximadamente 11.200 metros cuadrados anuales de este recurso esencial por este concepto.

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