Lo que el packaging dice de nuestra marca y la excelencia de nuestra empresa
  • Forma parte de la estrategia de marketing de las empresas con propuestas diferenciales

 en la sección Sostenibilidad

Logística y packaging se encuentran en momentos de gran innovación. Pixabay

Decir packaging es decir mucho. Es decir mucho más de lo que algunas empresas aún creen. El packaging es un elemento diferenciador y fundamental de los activos de una marca.

Forma parte de las señas de identidad visibles de esa marca y, por tanto, de los valores que transmite una empresa al mercado y a sus clientes.

El packaging no es un envoltorio más de los productos de una firma. Traslada al exterior gran parte de la actividad que realiza cualquier negocio, y como tal se ha convertido en uno de los elementos estratégicos del marketing de las empresas.

Preocuparse por él, muestra madurez en la comunicación empresarial con sus clientes; es un indicativo de que está integrado en las políticas de venta; de que es un vehículo de contacto directo para ampliar mercado. Cada vez más, tanto grandes corporaciones como pymes, confían en especialistas como embaleo.es.

El impulso del ecommerce

La digitalización y las ventas por internet están suponiendo, como en otros muchos aspectos de los negocios, un avance sin precedentes en el sector. El packaging, los embalajes son uno de los vínculos más notorios que crean las empresas y las marcas con sus consumidores.

Son, además, esenciales para la preservación y la adecuada entrega de productos y materias. Es una pieza clave para el equilibrio de los stocks de las empresas y la seguridad de dichas entregas, con el objetivo de que no se produzcan pérdidas y roturas. Una fiabilidad que depende en gran medida de los embalajes elegidos y de los rellenos, como es el caso de las virutas de papel online.

Una buena elección supone ganar muchos enteros de cara al consumidor final. De modo que la recepción en buen estado, en óptimas condiciones de los pedidos realizados lo predispondrá de forma favorable a la marca. Por lo tanto, es una palanca para la fidelización de los clientes y para la reiteración de cara a futuras compras. Por el contrario, la entrega de pedidos en un estado no deseado cae en el débet de la empresa que lo sirve.

Además, la relación entre las áreas de logística y packiging es absoluta e interdependiente. La optimización del transporte de los productos y materiales, y la adaptación de los embalajes a la tipología de envíos se ha convertido en un área con gran innovación y desarrollo. Y dentro de las plantas y factorías se está produciendo un extraordinario avance en automatización y robotización de procesos en esta área. De tal manera, que la eficacia y eficiencia en la organización en los stockages y de los envíos se ha convertido en una auténtica obsesión para los departamentos y las empresas logísticas.

Sostenibilidad y estilo

En los últimos años, la creatividad, el diseño y la estética han avanzado considerablemente en este terreno. Aquellas marcas que buscan diferenciarse y ocupar un lugar de liderazgo en su sector dedican tiempo y recursos en trabajar de forma adecuada su packaging.

Sabedores de que es fundamental a la hora de vender, seleccionan con mimo y cuidado qué formatos y modelos se adaptan a sus objetivos y necesidades. Por ello mismo, el propio sector del packaging está experimentando un avance en sus propuestas de alto valor añadido. El conocido Design Thinking, como fórmula para hacer distinguibles, reconocibles y memorables a las marcas, tiene toda su razón de ser en esta parcela de la actividad empresarial.

De hecho, los expertos apuntan a que una mayor atención e inversión en packaging por parte de las pequeñas y medianas empresas españolas supondría un salto muy importante para su crecimiento, desarrollo y competitividad. La creación de estilo es, a día de hoy, esencial para los negocios.

Mientras que en otros países de nuestro entorno como Italia, Francia, Alemania o Reino Unido la diferenciación a través del diseño ha sido un marchamo de identidad de sus economías desde hace décadas, en España su importancia ha sido infravalorada hasta fechas más recientes por gran parte del tejido productivo, perdiendo oportunidades de comercialización.

Junto a la creación de nuevos diseños, el sector está realizando importantes inversiones, al igual que otras actividades, en la producción de formatos más sostenibles y responsables con el medio ambiente. Se ha convertido en un motor para el impulso de la economía circular, con el uso de materiales reciclables y reutilizables.

Así, pues, el ecopackaging y el ecodiseño son dos pilares de capital importancia desde este punto de vista. Se ha establecido un círculo virtuoso por el que las empresas de cualquier sector, la logística y el packaging son impulsores de la actividad económica, la creatividad, la innovación y protagonistas de la construcción de un nuevo modelo productivo.

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