Poner, quitar, descubrir
Los levantamientos en 3D del LFA ayudan a mejorar el procesamiento de la información
El Laboratorio de Fotogrametría Arquitectónica de la Universidad de Valladolid (LFA) realiza desde hace varios años diversos proyectos de investigación para la aplicación de estas técnicas más allá de su campo de acción específico –el patrimonio arquitectónico– y trabaja tanto en la documentación como en el análisis de casos diversos. Estos avances han propiciado que la fotogrametría aérea tradicional, que resultaba un proceso caro al necesitar fletar vuelos específicos para la realización de las tomas fotográficas, haya experimentado un abaratamiento considerable en los costos y por lo tanto pueda encontrar nuevos nichos de negocio para estudiar y analizar actuaciones puntuales como el control de los vertidos en escombreras, la extracción de materiales en las canteras o la documentación de yacimientos arqueológicos, pequeños núcleos de población. Todo ello fruto de la actividad humana, que actúa sobre el territorio en el que vive. Actualmente, una de las mayores preocupaciones de nuestra cultura es la sostenibilidad. Estamos viviendo en una situación insostenible en múltiples aspectos y algunas de estas alteraciones del medio natural preocupan seriamente a una buena parte de la sociedad.
La posibilidad de controlar estos procesos y poder estudiarlos adecuadamente es un primer paso para mejorar esa situación insostenible y corregir aquellos aspectos que puedan dañar irremediablemente el entorno. Las nuevas tecnologías de la investigación se encuentran cada vez más unidas a la difusión social de sus avances, pues conocer es necesario para compartir y compartir es imprescindible para que el conocimiento tenga sentido. En este punto, el LFA realiza diversos levantamientos tridimensionales en vertederos, canteras y yacimientos arqueológicos que no sólo sirven para documentar la situación de cada uno de los casos, si no que también contribuyen a la evolución del procesamiento de la información y a la obtención de datos útiles para el control de cada caso, ajustando los requerimientos que cada cliente necesita controlar. ¿Cómo? Obteniendo modelos tridimensionales aptos para la generación de cartografías 2D detalladas, curvas de nivel, control de los niveles de vertido o de extracción, planimetrías de los elementos patrimoniales aparecidos en los diversos yacimientos…
Junto a estas aplicaciones, se está estudiando también la posibilidad de realizar cartografías detalladas de núcleos de población. La ventaja que ofrece la generación de modelos tridimensionales de núcleos habitados estriba en que, frente a la ortofotografía aérea tradicional, que sólo es capaz de reflejar la imagen de las cubiertas actuales de los edificios, con las técnicas de modelado tridimensional se pueden obtener cartografías de los volúmenes reales de los muros de la edificación sin las ‘sombras’ que generan los aleros de las cubiertas, aumentando la precisión de estos documentos. Además, la resolución de las imágenes obtenidas permite el estudio de las edificaciones pero también de las infraestructuras y equipamientos, logrando un mejor conocimiento de la realidad y, por lo tanto, ofreciendo una inmejorable herramienta de trabajo para los técnicos encargados de la gestión municipal.
Francisco M. Morillo.



