Mercado inmobiliario, infraestructuras y logística, principales sectores receptores de inversión en Turquía, según una charla de empresarios en Valladolid
Jorge Requena durante la charla en Valladolid.
El consejero delegado de Fertial del Grupo Villarmir, Jorge Requena, explicó ayer, en una charla organizada por la Confederación Vallisoletana de Empresarios, las claves para invertir y asentar un negocio en tierras turcas.
Con 1.311 kilómetros de alta velocidad por construir y el túnel del Bósforo –OHL es la concesionaria de las obras de los accesos ferroviarios–, Turquía se proyecta como un país de oportunidades para las empresas españolas.
Sus condiciones demográficas –el 50% de la población tiene menos de 29 años– hacen que el mercado inmobiliario se posicione como una opción inversora de primer orden. Las constructoras españolas pueden dar respuesta a la necesidad real de vivienda en Turquía, puesto que, en palabras de Jorge Requena, Estambul es el tercer mercado inmobiliario más atractivo del mundo.
Otro sector a la espera de inversores extranjeros es el turístico. Turquía recibió en 2008 más de 26 millones de visitantes. Lo que necesita el país, según Requena, es conocer el ‘know-how’ de otros países como España que puedan acompañar las actuaciones empresariales en este segmento.
Las condiciones para la inversión resultan apetecibles, ya que no hay limitación al capital extranjero, salvo en algún sector concreto y la regulación es favorable para las compañías. “En cinco días puedes tramitar todos los papeles porque el procedimiento se hace en un mismo ministerio, explicó Jorge Requena. El clima de inversión liberal y reformista, los impuestos reducidos, incentivos y rebajas fiscales son sólo algunos ejemplos que el inversor extranjero se puede encontrar al aterrizar en tierras turcas y es que “la crisis es mundial, pero no todos los países la sortean de la misma manera”, comentó el ponente durante el turno de preguntas de los asistentes.
También la flexibilidad laboral ayuda a que las condiciones sean favorables para asentarse empresarialmente en Turquía. Con un salario medio por trabajador de 310 euros distribuido en 12 pagas al año, 45 horas semanales de trabajo y ocho días festivos al año frente a los 14 que hay en España parece que el nuevo Potosí espera a las empresas españolas al otro lado del Bósforo.
Cristina González.



