La firma andaluza AOKlabs impulsa y desarrolla acciones para mejorar la vida de comunidades en África- Construirá un pozo para garantizar agua potable a 3.000 personas en Nakunga (Ghana)

En la actualidad, sus habitantes tienen que recorrer hasta 30 kilómetros para poder conseguir agua
La empresa del sector de la cosmética natural en España, AOKlabs, ayudará a dos comunidades de Ghana a mejorar su calidad de vida con la construcción de un pozo para garantiza agua potable y el acondicionamiento de las instalaciones del colegio de su cooperativa en la zona.
Y a la vez, inicia una nueva e ilusionante labor que”mejorará las condiciones de vida de miles de personas”, según ha informado la empresa. AOklabs, que lleva en su ADN un fuerte compromiso social; de lucha por la igualdad y empoderamiento femenino, sobre todo en África; de apuesta por la sostenibilidad y la conservación de técnicas de producción tradicionales, se ha propuesto devolver a la sociedad “todo lo que le ha regalado en sus casi dos años de vida”, comenzando con la construcción de un pozo que garantizará el suministro de agua potable a los 3.000 habitantes de Nakunga (Ghana), cuya cooperativa de mujeres trabaja con la marca.
Katia Simone y Fran Morales, fundadores de la firma cosmética, han viajado a Ghana para mejorar los lazos de unión con las cooperativas con las que trabajan desde el principio.
Querían conocer mucho mejor a las mujeres que han contribuido con su trabajo a que AOKlabs esté donde está hoy, compartir con ellas y sus familias. Ambos explican que volvieron de este viaje “con la maleta llena de experiencias maravillosas y muchísimo cariño”, pero también con una enorme lista de proyectos para llevar a cabo y mejorar así las condiciones laborales de estas mujeres, además de su calidad de vida, la de sus hijas e hijos y sus comunidades.
Los habitantes de Nakunga se alimentan de la tierra, de sus cultivos, de sus animales y de la recolección de la nuez del karité, que crece en los 60.000 kilómetros que tiene alrededor (una reserva natural libre de contaminación). Este último trabajo lo realizan sus mujeres.
Un pozo de vida
Las nueces ecológicas de estos árboles considerados sagrados en África son orgánicas y cuentan con certificado Ecocert en origen. La cooperativa de Nakunga las recolecta entre julio y septiembre, meses en los que están en su grado de maduración óptima y ofrecen una máxima calidad. Solo se dedica a la recolección del fruto por la falta de agua potable: sus habitantes recorren 30 kilómetros para buscarla.
Tener agua en sus hogares mejorará la calidad de vida de toda la comunidad y la cooperativa podría plantearse desarrollar todo el proceso de transformación de las nueces en la tan preciada manteca natural de karité, que tan tantas propiedades ofrece a los cuidados de la piel.
Una vez que concluido el pozo, confirma la empresa, se trabajará con la población para concienciarla sobre la importancia de mantener limpias y libres de basura sus calles y espacios comunes, lo que redundará en una mayor salubridad para sus habitantes y en la no contaminación de sus tierras.
Igualmente, AOKlabs se ha comprometido a ayudarlos a diseñar y construir su propio sistema de recogida y tratamiento de residuos, al igual que a buscar los medios necesarios para que sus habitantes tengan acceso a visitas médicas con periodicidad; y a facilitar material escolar y ropa a sus niños y jóvenes.
Con la cooperativa de mujeres trabajará para crear zonas de almacenaje para las nueces de karité (para que cuenten con frutos almacenados y en buenas condiciones hasta dos años), mejorar sus herramientas y generar poco a poco las áreas de producción y transformación del karité.

Se mejorará y acondicionará el colegio de la comunidad de Kanvili
La formación como palanca
Nakunga no es la única comunidad en la que AOKlabs va a trabajar. En Kanvili, otra de sus cooperativas, su labor se centrará en el colegio Kanvili Star Academy, en el que actualmente estudian 180 niños de diferentes edades repartidos en tres aulas, dirigidas por tres profesores (una de ellas realiza las labores de dirección), uno por cada grupo.
El centro escolar necesita tres aulas nuevas para reorganizar a los alumnos, separarlos por edades y mejorar su proceso de enseñanza; mantenimiento de las clases que ya existen (pintura, ventanas, instalación eléctrica, arreglos…); y una biblioteca. También requiere de mobiliario adecuado para profesorado y alumnos, uniformes para los estudiantes, material escolar básico (cuadernos, lápices, bolígrafos, borradores…), equipos informáticos y material deportivo.
África es el origen de AOKlabs; Ghana, su corazón. La industria del karité es importante en este país, pero, a pesar de ser un ingrediente tan reclamado en la industria cosmética, “la realidad es otra y preocupante”, según señala Katia Simone, fundadora de la marca sevillana.
Según Simone, el problema es que “las grandes empresas solo compran los frutos del karité y en muchos casos no permiten que las mujeres africanas, pilares básicos para la economía de sus familias y su país, produzcan su manteca de manera artesanal. Al consumir solo las nueces y no dejar que realicen este trabajo, el precio es bastante más inferior y los ingresos de estas mujeres son mínimos”.
Si llevaran a cabo todo el proceso de producción “tendrían ingresos más justos, equitativos y equilibrados en el tiempo. El futuro de sus comunidades depende de ellas, de las nuevas generaciones y de la producción continuada del karité y las vamos a ayudar a conseguir sus sueños”, afirma.
AOKlabs quiere contar con la ayuda inestimable de sus farmacéuticos, un pilar básico en el trabajo diario de la empresa sevillana, “y de su amplia y fiel comunidad” para desarrollar el trabajo que se ha propuesto realizar en estas dos comunidades.


